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Antigua casa cuidará el tesoro de Elena Poniatowska

Elena Poniatowska inauguró en Ciudad de México la sede de su nueva fundación: una vieja casona en la colonia Escandón, que albergará parte de su archivo.

"Es también una casa para todos, sobre todo para los vecinos, para que la cuiden y sientan suya", dijo la ganadora del Premio Cervantes de Literatura 2013, de 86 años, en un evento plagado de anécdotas, risas y también lágrimas.

En atuendo rojinegro, la narradora y periodista —autora de obras como Hasta no verte Jesús mío y Leonora, escuchó los discursos de amigos, funcionarios y familiares, como su hijo Felipe Haro, que está al frente de la fundación.

"Aquí va a haber talleres, conferencias, una sala donde se puede ver películas, un espacio donde los niños pueden hacer sus tareas. Además de presentaciones de libros y todo lo que se pueda hacer de cultura", dijo la escritora.

Los recuerdos de Elena

Después de ganar el Cervantes, Poniatowska anunció que destinaría los 125 mil euros que incluye el galardón al trabajo de su fundación.

Las habitaciones de la antigua casa fueron transformadas en aulas, sala de lectura y un pequeño auditorio. Ahí se depositará parte de los 25 mil libros y 10 mil fotografías de Poniatowska, mientras que la otra parte la resguardará su familia.

En las paredes se ven diplomas, algunos títulos de doctorado honoris causade distintas universidades y fotos de una joven Poniatowska entrevistando a David Alfaro Siqueiros y de vivencias personales al lado de Julio Cortázar, José Emilio Pacheco y el rey Juan Carlos de España.

En la inauguración, Poniatowska estuvo acompañada por amigos y familiares. (Foto: Cuartoscuro)

Otra sala muestra dos de las máquinas de escribir en donde nacieron un sinfín de notas, novelas, cuentos y entrevistas creadas en más de 60 años de producción periodística y literaria, como parte de su biblioteca personal.

La intención es que los espacios de este lugar alojen proyectos y actividades hechas por indígenas, mujeres, periodistas y migrantes, entre otros sectores con los que siempre ha simpatizado la escritora nacida en Francia en 1932 y que llegó a México de niña procedente de un París amenazado por los nazis.

Un conmovido Felipe Haro —uno de sus tres hijos— detalló frente al público y los nietos de Poniatowska que "esta fundación surgió de un sueño".

"Hace doce años Elena llega a la universidad de Princeton, Stanford, y le ofrecen comprar el archivo. Yo en un acto patriótico, quizás estúpido, le digo: 'Mamá, este archivo no se debe de vender porque es de los mexicanos".

El tesoro de la autora de La noche de Tlatelolco comprende miles de cartas, libretas, publicaciones, textos, investigaciones, imágenes y documentos.

Otro objetivo de la Fundación Elena Poniatowska Amor A.C. será entregar año a año un premio a una mujer u organización por sus aportes o lucha en pro de los derechos de este género.